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Antonio de Valdés: Ni Brady ni Ryan / Despedida de lujo / Sede de tradición

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Tom Brady sufrió una atípica derrota en casa; Ray Lewis tendrá una despedida inolvidable; el Superdome tendrá su noveno Super Bowl y New Orleans, el décimo (AP-NFL).

- NFL

NI BRADY, NI RYAN

Desde que iniciaron los Super Bowls en la década de los sesenta, no hay quarterbacks más exitosos en casa que Tom Brady y Matt Ryan, por eso fue sorpresivo que ninguno de los dos consiguiera llevarse la victoria el domingo 20 de enero en las finales de conferencia, inclusive perdiendo ventajas en la segunda mitad.

Desde 2001 cuando Brady se convirtió en el titular de los New England Patriots, tiene una impresionante marca de 86-16 en Foxborough, sin embargo, en el juego ante Baltimore no lograron concretar sus ofensivas en la primera parte y se fueron en cero en los últimos 30 minutos.

Una historia parecida vivió Ryan, de los Atlanta Falcons, que en el Georgia Dome tiene record de 34-7 pero contra San Francisco luego de una gran primera mitad, desapareció por completo en el segundo medio, también sin puntos lo que al final les costó la eliminación.

DESPEDIDA DE LUJO

Ray Lewis no podía tener un mejor escenario para terminar su carrera en la NFL que jugando el próximo 3 de febrero en Nueva Orleáns. El gran líder de la defensiva de los Baltimore Ravens desde 1996 (MVP del Super Bowl XXXV) se convirtió en la gran motivación que necesitaban sus compañeros luego de perder la segunda parte de la campaña regular por una lesión en el brazo y tras anunciar que al terminar la actuación de su equipo en los playoffs se retiraría.

Ahora se prepara para lo que será el juego 249 de su carrera (el 21 de postemporada) en una despedida como debe darse a un linebacker de leyenda, futuro miembro del Salón de la Fama. A partir de la próxima campaña el famoso número 52 de los “Cuervos” se va a extrañar.

SEDE DE TRADICIÓN

Esta será la décima ocasión en la historia que el Super Bowl se juegue en Nueva Orleáns y, si de escoger se trata, yo me quedo con la novena edición cuando todavía se jugaba en el estadio de Tulane el 12 de enero de 1975 y la razón principal es que ese día empezó la dinastía de los Pittsburgh Steelers de Chuck Noll con Franco Harris como Jugador Más Valioso y ya con Terry Bradshaw, Lynn Swann, John Stallworth, Joe Greene, Jack Lambert, Jack Ham, etcétera, una auténtica máquina que ganó cuatro Super Tazones en la década de los setenta.

Aquel día con un pase de anotación de Bradshaw y un touchdown terrestre de Harris los “Acereros” vencieron a los Minnesota Vikings 16 por 6.

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