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Manuel Aguilar Caloca: No todos se pueden ir en la gloria

Lewis-González, dos grandes de verdad

Ray Lewis y Tony González dejan un legado que será reconocido con su ingreso al recinto de Canton, Ohio (AP-NFL).

- NFL

Cuando a los Juegos de Campeonato de Conferencia se clasificaron Baltimore Ravens y Atlanta Falcons, a algunos se nos antojaba la “romántica” (o “sentimentaloide”, sí así le quieren decir) idea de que vencieran a Patriots y 49ers, respectivamente, para que se diera un Super Bowl en el que dos glorias del fútbol americano profesional se despidieran de los emparrillados por todo lo alto.

Opina en los foros de la NFL. ¿Quién ganará el Super Bowl XLVII?

Creo el Super Bowl por sí mismo siempre será un acontecimiento atractivo, pero cuando se le agregan esos elementos de fascinación, drama e intensidad humana, lo ve uno con un renovado entusiasmo. Ciertamente, tendremos el choque entre los hermanos Harbuagh en la edición XLVII, pero ellos continuarán sus carreras y quién sabe cuántas veces más los vamos a ver frente a frente en el futuro.

Pero, ¿no hubiera sido sensacional que Ray Lewis y Tony González se retirarán al mismo tiempo en busca de la gloria máxima de conquistar el Trofeo Lombardi? Ambos son futuros integrantes del Salón de la Fama y dominaron sus respectivas posiciones en la última década y media y qué mejor tema para un Super Bowl verlos luchar desesperada y apasionantemente para despedirse como campeones.

Lewis se convirtió en el prototipo del linebacker que mueve a toda una defensiva, inspirador, líder, intenso, apasionado a más no poder, poderoso, agresivo y que nunca se rinda. González es el ala cerrada con los récords de todos los tiempos más importantes para un jugador de su posición. Es el hombre confiable, consistente, serio, profesional, potente, físico, muy difícil de marcar y superar y que puede responder en las situaciones más apremiantes. Se irá en un Super Bowl, 12 años después de hacer su debut en la edición XXXV en la que fue el Jugador Más Valioso.

González se quedó en la antesala de su primer “juego grande” y apenas una semana después de su primera victoria en postemporada. No se podrá despedir en el máximo escenario y se le podría equiparar de cierto modo a Dan Marino, miembro del “Recinto de los Inmortales”, quien al retirarse tenía todos los records de la NFL para un quarterback, pero no pudo gana un solo anillo como campeón, pero al menos sí fue a un Super Bowl (XIX). “Gonzo” no pudo vivir esa emoción, esos nervios, ese sueño.

Ray Lewis podría irse como le ha ocurrido a grandes estrellas que se despidieron como campeones en el “Súper Domingo”: Mel Renfro, Russ Grimm, Gary Zimmerman, John Elway, Jerome Bettis y Michael Strahan. Le queda un juego en puerta para conseguirlo.

Sólo queda que Tony González haga totalmente oficial su retiro y, como lo anticipó hace algunas semanas, ello ocurriría por el mes de abril. Así lo quiere hacer, ni modo. ¿Qué le costaba haber dicho adiós de una vez?

Lo cierto es que si ambos se retiran, lo harán en plenitud, jugando a su mejor nivel y siendo un ejemplo de entrega sobre los emparrillados y, lo reitero, de profesionalismo en su desempeño deportivo en el deporte de las tackleadas.

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