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Los hermanos Harbaugh dieron rueda de prensa con sus padres de testigos

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Por primera vez en la historia del Super Bowl, los dos entrenadores en jefe de los equipos contendientes ofrencieron una conferencia de prensa simultánea. Así ocurrió con John (izq.) y Jim Harbaugh en New Orleans (AP-NFL).

- NFL

NEW ORLEANS, Louisiana - La familia Harbaugh mantuvo otra jornada más su protagonismo en la semana previa al partido del Super Bowl XLVII, al ofrecer los hermanos John y Jim Harbaugh la rueda de prensa establecida por la NFL con los entrenadores en jefe de Baltimore Ravens y San Francisco 49ers.

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Ambos hicieron historia no sólo por ser los primeros hermanos que lo hacen sino que se dio de manera conjunta, algo que nunca había sucedido, y además teniendo como invitados de honor a sus padres.

La escenografía también estuvo acorde con el momento, sillas altas para los protagonistas, colocados a ambos lados de una mesa donde estaban puestos los cascos de los Ravens, equipo que dirige John Harbaugh, y de los 49ers, que entrena su hermano Jim, y en medio el trofeo Vince Lombardi, que se llevará el campeón.

Una pantalla gigante en el fondo, y decenas de periodistas de todo el mundo que convirtieron la rueda de prensa en la más concurrida que se recuerde para este tipo de actos previos al fin de semana del Super Bowl.

John estaba vestido de traje, y Jim con sus habituales pantalones casuales de color beige, su franela de los 49ers y un gorro.

Antes de comenzar el intercambio de preguntas, John quiso destacar la presencia de sus padres en rueda de prensa y lo que significaba para ellos.

"Simplemente quiero decir que para nosotros es un honor estar aquí", declaró John. "Nuestros padres Jack y Jackie están aquí e incluso nuestro abuelo de 97 años".

Luego ambos hablaron de sus respectivos equipos, de lo que esperan de los jugadores, que serán los grandes protagonistas y los que al final decidirán el resultado del partido.

"Nos enseñaron a siempre protegernos como hermanos, y así ha sido y va a seguir siendo, pero el domingo yo quiero ganar", sentenció John. "Sospecho que Jim piensa lo mismo".

Los hermanos han sido abiertos a la hora de admitir que hablan seguido durante el año, pero nada de esa información ayudará a uno u otro a sacar ventajas el domingo.

"Hablamos 95 por ciento de cosas que no tienen que ver con el fútbol americano", expresó John. "No nos damos secretos de nuestros equipos", agregó Jim.

A la pregunta de que si se diera con ellos el viejo proverbio que dice que los "entrenadores son contratados para ser despedidos". ¿Qué sucedería en ese caso?

"Yo no tendría ningún problema en trabajar para John o en contratarlo", admitió Jim. "De hecho estuvimos cerca de entrenar juntos en Stanford".

"Yo trabajaría para Jim sin problemas", sentenció John. "Es el mejor entrenador de la NFL". Jim, fiel a su estilo, aceptó el piropo a medias y dijo que "el mejor es mi papá Jack".

Pero la madre Jackie también tuvo influencia en los dos jóvenes entrenadores de la NFL.

"Ella es la persona más competitiva de la familia", aclaró Jim. "Y además nadie creyó más en nosotros que ella".

"Papá trabajaba mucho", continuó John. "Era mamá la que pasaba más tiempo con nosotros, y nos convirtió en seres humanos más completos. Papá nos hablaba de fútbol americano en el garaje, y mamá nos hablaba de otros aspectos de la vida".

Como se esperaba, los hermanos Harbaugh no dijeron mucho en cuanto a sus verdaderas estrategias de cara al gran partido del domingo, pero si dejaron establecido que forman ya parte de la historia de la NFL por méritos propios y los de unos padres que vivieron uno de los días más felices y orgullosos de su vida.

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